Toledo

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La información de este apellido ha sido proporcionada por el Instituto de Historia y Heráldica Familiar.

Nota aclaratoria: Los escudos de armas representados son los más extendidos para cada apellido, sin embargo, para poder asegurar que un escudo es el correspondiente a una determinada familia, sería necesaria una investigación genealógica exhaustiva. La homonimia en los apellidos no es nunca certeza de consanguinidad. Esta sólo se puede afirmar elaborando un árbol genealógico que la demuestre. Mientras no se demuestre el contrario, sólo tenían escudo de armas las familias nobles. Una persona no noble que quiera dotarse de escudo de armas para él y su descendencia por línea masculina, puede hacerlo sólo acudiendo a un rey o cronista de armas o consejero heráldico oficialmente autorizado.

Apellido castellano de origen toponímico, frecuente y repartido por España, procedente del topónimo Toledo, capital de la provincia homónima. El nombre de Toledo es de origen prerromano, con presencia de la raíz –tol-, “altura”. Se tiene por tronco de los primeros Toledo al Conde Per Illán, que vivió en el siglo XII. Uno de sus descendientes, llamado Estebán Illán, fue el primero en utilizar el apellido Toledo por haber tomado a los moros la citada ciudad y haber hecho entrega de la misma al Rey Don Alfonso “El Noble”, quien le otorgó dicho privilegio a él y a sus descendientes. Después, otros muchos individuos tomaron dicho nombre como apellido por el sólo hecho de ser naturales u originarios de Toledo, según fue costumbre en la Edad Media. Se extendió el apellido por España, y hubo casas importantes en Amézqueta (Guipúzcoa), Aragón y Navarra, donde sus individuos fueron reconocidos como nobles por la Real Audiencia de Pamplona. En Andalucía y Murcia también hubo hidalgas casas del apellido, de las que fueron, entre otros, Diego de Toledo, vecino de Baza (1529), García de Toledo, vecino de Cazalla de la Sierra (1576) y Antonio de Toledo, vecino de Jumilla (1769), quienes fueron reconocidos como hidalgos por la Real Chancillería de Granada, en los años que se indican. Otros Toledo vieron reconocida su hidalguía ante la Real Chancillería de Valladolid, y otros probaron su nobleza para ingresar en las antiguas Órdenes Militares, o para el desempeño de cargos ante el Santo Oficio de la Inquisición. Armas.- Unos Toledo trajeron: Jaquelado de quince piezas de azur y plata, ocho de plata y siete de azur.