Royo

Share

La información de este apellido ha sido proporcionada por el Instituto de Historia y Heráldica Familiar.

Nota aclaratoria: Los escudos de armas representados son los más extendidos para cada apellido, sin embargo, para poder asegurar que un escudo es el correspondiente a una determinada familia, sería necesaria una investigación genealógica exhaustiva. La homonimia en los apellidos no es nunca certeza de consanguinidad. Esta sólo se puede afirmar elaborando un árbol genealógico que la demuestre. Mientras no se demuestre el contrario, sólo tenían escudo de armas las familias nobles. Una persona no noble que quiera dotarse de escudo de armas para él y su descendencia por línea masculina, puede hacerlo sólo acudiendo a un rey o cronista de armas o consejero heráldico oficialmente autorizado.

Apellido, frecuente y repartido por España, si bien es recurrente sobre todo en Aragón, Barcelona y Comunidad Valenciana, procedente de una variante del latín –rubeus-: “rubio, rojo”. Según los principales tratadistas, los más antiguos Royo eran originarios de Francia, desde donde pasaron a Aragón en tiempos de la Reconquista. Miguel Royo era Jurado en Zaragoza en 1288, y como tal, infanzón, siendo padre de Juan Royo, que pasó a Castellote (Teruel), en 1315. Nieto de éste último fue Juan Royo Lánguera, que fue Teniente del castillo de Morella (Castellón). Descendiente de los anteriores fue Juan Royo Boned, que sirvió al Rey don Juan II de Aragón, quien le concedió el privilegio de usar armas propias; en 1485 casó con María Escolano, siendo abuelos de Tomás Royo y Tomás, nacido en 1515, vecino de Castellote. En el antiguo Reino de Valencia levantaron casas los Royo en Alcalá de Xivert, Castellfabib (1379), Dénia (1381), Morella, Olocau del Rey (1396), Xátiva (1421), Borriana (1481), etc. En Aragón, según el censo del año 1495, había 126 casas de Royo, algunas de ellas calificadas como “casa de moriscos”. Bartolomé Royo y Sancho prestó a Felipe III grandes servicios en las guerras, en premio de los cuales le concedió dicho Monarca mil florines y un caballo para que pasara en su casa el resto de su vida descansando; la donación fue firmada en Valencia, en 1599. Armas.- Fueron las primitivas: En campo de oro, un monte de gules, con plantas de sinople y encima un lucero de azur de diez rayos.