Manrique

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La información de este apellido ha sido proporcionada por el Instituto de Historia y Heráldica Familiar.

Nota aclaratoria: Los escudos de armas representados son los más extendidos para cada apellido, sin embargo, para poder asegurar que un escudo es el correspondiente a una determinada familia, sería necesaria una investigación genealógica exhaustiva. La homonimia en los apellidos no es nunca certeza de consanguinidad. Esta sólo se puede afirmar elaborando un árbol genealógico que la demuestre. Mientras no se demuestre el contrario, sólo tenían escudo de armas las familias nobles. Una persona no noble que quiera dotarse de escudo de armas para él y su descendencia por línea masculina, puede hacerlo sólo acudiendo a un rey o cronista de armas o consejero heráldico oficialmente autorizado.

Muy antiguo apellido castellano, relativamente frecuente y repartido por España, si bien es recurrente en Castilla-León, Madrid, La Rioja, Castilla-La Mancha, Canarias, País Valenciano y algunas provincias andaluzas. Procede del antiguo nombre de bautismo Manrique, derivado del nombre personal de origen germánico Manric, compuesto de –mann-, “hombre”, y –rik-, “poderoso”, que gozó de bastante popularidad como nombre de pila durante la Edad Media. Hubo, por tanto, distintas casas solares de este apellido, no emparentadas entre sí. Una casa de Manrique formó parte de la alta nobleza castellana en los siglos XIII y XIV, habiendo sido su progenitor Manrique Pérez de Lara, que murió en Huete (Cuenca), en 1164. El lema de esta familia fue: “Nos nom venimos de reyes, que reyes vienen de nos”. Ante la Real Chancillería de Valladolid probaron su nobleza, entre otros Manrique: Antonio Manrique, vecino de Melgar de Yuso, en 1584; Hernando Manrique, vecino de Fontecha, en 1604; Juan Manrique, vecino de Madrid y Simancas, en 1663, y Francisco Manrique de Guzmán, vecino de Morales de Toro, en 1540. Igual probanza hicieron ante la Real Chancillería de Granada, entre otros: Gerónimo Manrique y Aguado, vecino de Córdoba, en 1621, y Pedro Manrique Melgarejo, vecino de Vilanueva de la Fuente, en 1653. Armas.- Unos Manrique traen: En gules, dos calderas jaqueladas de oro y sable, en palo, con cuatro cabezas de sierpe saliendo de cada lado de las asas, dos hacia adentro y dos hacia fuera.