Fajardo

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La información de este apellido ha sido proporcionada por el Instituto de Historia y Heráldica Familiar.

Nota aclaratoria: Los escudos de armas representados son los más extendidos para cada apellido, sin embargo, para poder asegurar que un escudo es el correspondiente a una determinada familia, sería necesaria una investigación genealógica exhaustiva. La homonimia en los apellidos no es nunca certeza de consanguinidad. Esta sólo se puede afirmar elaborando un árbol genealógico que la demuestre. Mientras no se demuestre el contrario, sólo tenían escudo de armas las familias nobles. Una persona no noble que quiera dotarse de escudo de armas para él y su descendencia por línea masculina, puede hacerlo sólo acudiendo a un rey o cronista de armas o consejero heráldico oficialmente autorizado.

Muy antiguo apellido de origen gallego, bastante frecuente y repartido por España, con especial presencia en Galicia, Castilla-León, Madrid, Castilla-La Mancha, Andalucía, Cataluña, Murcia y Canarias. Aunque el origen de este apellido es dudoso, se inclina la mayor parte de los filólogos por señalarle relación con la voz castellana y gallego-portuguesa antigua faya, “haya”. Antiguos historiadores hacen derivar a los Fajardo del Conde don Ramón Romaes, hijo natural del Rey Don Fruela I de Galicia. Tuvieron los de este apellido antigua y noble casa solar en Sta. María de Ortigueira (La Coruña), cuyas ramas pasaron a otros lugares de Castilla y más tarde, con la Reconquista, a Murcia y Andalucía. En el siglo XV, Alonso Fajardo fue Gobernador y Capitán a Guerra de las Islas de Gran Canaria, en 1494. Probó su nobleza ante la Real Chancillería de Valladolid, en 1544, Blas Fajardo, vecino de Fuentesdaño (Ávila). Igual probanza hicieron ante la Real Chancillería de Granada, entre otros: Diego Fajardo, de Sevilla, en 1542; Luis Fajardo Córdoba, de Llerena (Badajoz), en 1682; Alonso Fajardo Fernández, de Cehegín (Murcia), en 1618, Gómez Fajardo Pérez de Corella, de Murcia, en 1549, y Juan de Dios Fajardo y Torres, de Torredonjimeno (Jaén), en 1774. Armas.- Fueron las más antiguas: De oro, con tres rocas de su color puestas en situación de faja y sobre aguas de azur y plata, y sumada cada una de ellas de una rama de ortiga, de siete hojas.