Abarca

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La información de este apellido ha sido proporcionada por el Instituto de Historia y Heráldica Familiar.

Nota aclaratoria: Los escudos de armas representados son los más extendidos para cada apellido, sin embargo, para poder asegurar que un escudo es el correspondiente a una determinada familia, sería necesaria una investigación genealógica exhaustiva. La homonimia en los apellidos no es nunca certeza de consanguinidad. Esta sólo se puede afirmar elaborando un árbol genealógico que la demuestre. Mientras no se demuestre el contrario, sólo tenían escudo de armas las familias nobles. Una persona no noble que quiera dotarse de escudo de armas para él y su descendencia por línea masculina, puede hacerlo sólo acudiendo a un rey o cronista de armas o consejero heráldico oficialmente autorizado.

Muy antiguo apellido, poco frecuente y repartido por España, aunque registrado sobre todo en Barcelona, Madrid, Huesca, Murcia, Cuenca, Comunidad Valenciana y La Mancha. Dos fueron los orígenes de este apellido; por una parte, procede del sustantivo –abarca-, común al castellano, gallego-portugués, vasco y catalán, que significa “calzado rústico hecho de una suela de cuero y atada al pie con correas”, como apodo puesto a personas que lo fabricaban o vendían; por otra parte, procede del topónimo Abarca, nombre de una población de la prov. de Palencia, cuyo étimo es de origen prerromano y significado desconocido. Desde tiempos muy antiguos, los hubo de este apellido en Navarra y Aragón, destacando en las guerras de la Reconquista, entre ellos Guerao Abarca, rico-hombre de Aragón, que ayudó al Rey Jaime I en la conquista del Reino de Cerdeña, y otros Abarca que se hallaron con su Rey en la batalla de las Navas de Tolosa contra los moros de Andalucía (1212). De Jaca (Huesca) fue Sancho Abarca de Herrera, Noble, Mayordomo de don Juan de Austria, Señor de las Baronías de Garcipollera y Navasa, a quien el Rey Don Carlos II concedió el título de Conde de la Rosa (1680); fue, además, Capitán de las compañías de a pie y a caballo del Reino de Aragón en 1677, y gran escritor. En las Reales Chancillerías de Valladolid y de Granada probaron los Abarca su nobleza, ya desde el siglo XV. Armas.- Fueron las más antiguas: En campo de gules, dos abarcas o zapatos de madera, jaquelados de oro y sable.