Sorribes

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La información de este apellido ha sido proporcionada por el Instituto de Historia y Heráldica Familiar.

Nota aclaratoria: Los escudos de armas representados son los más extendidos para cada apellido, sin embargo, para poder asegurar que un escudo es el correspondiente a una determinada familia, sería necesaria una investigación genealógica exhaustiva. La homonimia en los apellidos no es nunca certeza de consanguinidad. Esta sólo se puede afirmar elaborando un árbol genealógico que la demuestre. Mientras no se demuestre el contrario, sólo tenían escudo de armas las familias nobles. Una persona no noble que quiera dotarse de escudo de armas para él y su descendencia por línea masculina, puede hacerlo sólo acudiendo a un rey o cronista de armas o consejero heráldico oficialmente autorizado.

Apellido poco frecuente y con su principal asiento en la provincia de Castellón, a la que sigue la de Barcelona; asientos menores hallamos en Valencia, Tarragona, Lleida, Girona, Alicante, Baleares, Madrid, Zaragoza, etc. En ocasiones se escribe Sorribas. Tuvo su origen en lugares llamados Sorribes, cuyo nombre adoptaron por apellido individuos que eran naturales u originarios de los mismos. El topónimo Sorribes procede, según señala Moll, del latín “sub ripas” (bajo las riberas u orillas de un río o torrente). Hubo distintas familias Sorribes, no emparentadas entre sí. Algunas se hallaron entre las que repoblaron el antiguo reino de Valencia, con casas en Xàtiva (1248), Montesa y Vallada (1289), Forcall, La Iessa, Morella, Portell, Xiva de Morella (1396), etc. En Aragón, en el censo de hogares de 1495, se cita a dos familias Sorribas, con casa en Aliaga y en Cantavieja (Teruel). En Catalunya hubo una antigua casa solar en Berga (Barcelona), de la que fue Pere Andreu de Sorribes, Burgués Honrado de Berga, asistente por el Brazo Real a las Cortes catalanas de 1460. Francesc S. de Sorribes, Burgués Honrado de Berga y Carlán de Cohensa, casó con la marquesa de Peguera, siendo elevado a la alta dignidad de Caballero de la Espuela Dorada del Principado de Catalunya por Carlos I, en Monzón, en 1537. Felip de Sorribes y Rovira, Señor de Massanet de Cabrenys, Serrallonga y Palalda, Conceller en Cap de Barcelona, Cónsul del Principado de Catalunya en Alguer, asistió a las Cortes catalanas de 1626 y 1640.

Armas.- Unos Sorribes: De oro, tres fajas de gules.