Hidalgo

Share

La información de este apellido ha sido proporcionada por el Instituto de Historia y Heráldica Familiar.

Nota aclaratoria: Los escudos de armas representados son los más extendidos para cada apellido, sin embargo, para poder asegurar que un escudo es el correspondiente a una determinada familia, sería necesaria una investigación genealógica exhaustiva. La homonimia en los apellidos no es nunca certeza de consanguinidad. Esta sólo se puede afirmar elaborando un árbol genealógico que la demuestre. Mientras no se demuestre el contrario, sólo tenían escudo de armas las familias nobles. Una persona no noble que quiera dotarse de escudo de armas para él y su descendencia por línea masculina, puede hacerlo sólo acudiendo a un rey o cronista de armas o consejero heráldico oficialmente autorizado.

Apellido de gran antigüedad, procedente del sustantivo castellano –hidalgo-, nombre que en la Edad Media y a principios de la Moderna designaba la clase nobiliaria más baja, que poseía algunos privilegios propios de la nobleza. La voz –hidalgo- es contracción de –hijodalgo-, es decir “hijo de algo”, pero no en el sentido de “hijo de persona de valer”, si no en el de “persona con bienes de fortuna”. Dada la naturaleza del apellido, los así apellidados tuvieron distintas casas solares, sin parentesco entre ellas. Así, en Galicia, en la llamada Tierra de Limia, hubo una antigua casa solar, algunos de cuyos caballeros tomaron parte en las guerras de la Reconquista en Extremadura, Murcia y Andalucía. Del lugar de Tíscar, en Cantabria, procedía Pedro Hidalgo, quien se apoderó de una fortaleza enemiga en tiempos de la Reconquista y mató por su mano a diez aguerridos moros que velaban el recinto del reducto, tenido por inexpugnable. Otra noble casa hubo en la Bañeza (León), y otra en el lugar de Alea, del Concejo de Rivadesella (Asturias). Los de este apellido probaron su nobleza ante las Reales Chancillerías de Valladolid y de Granada, así como para su ingreso en las distintas Órdenes Militares. Ante la de Granada lo hicieron, entre otros muchos: Alonso Hidalgo, vecino de Almendralejo (Badajoz), en 1583; Alonso Hidalgo, vecino de El Bonillo (Albacete), en 1558); Alonso Hidalgo, vecino de Villacarrillo (Jaén), en 1568; Cristóbal Hidalgo, vecino de Carrión (Palencia), en 1551; Benito Hidalgo, vecino de Don Benito (Badajoz), en 1538, y Diego Hidalgo, vecino de Zalamea (Huelva), en 1552. Armas.- El “Repertorio de Blasones de la Comunidad Hispánica”, letras D-LL, recoge, en primer lugar, para Hidalgo: En campo de azur, un lucero de oro.